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Biografía de José Luis Etxebarria “Txelu”Jose Luis Etxebarria Goiri, nace el 9 de marzo de 1925en la Vieja República de Begoña

-Comenzará a bailar en el entorno del Batzoki de Begoña Después de la guerra entra a formar parte del grupo de danzas Dindirri en el que llegará a aser dantzari y director artístico.

Txelu

Txelu

-Aprende por su cuenta música y a tocar e txistu.

-Comenzará a enseñar danza en el grupo Gaztedi de Santutxu.

-Del mismo modo en el grupo de danzas Andra Mari de Galdakano.

-Inventor del txistu metálico.

-En 1987 funda el coro de voces mixtas Garaizarko Lagunak, que a partir de 1992 pasará a ser de voces graves bajo el nombre de Garaizarko Matsorriak .

-En 1992 crea el coro de mujeres Begoñako Sustraiak.

-En 1999 deja la dirección de ambos coros

Hoy en día, Txelu vive en el barrio de Garaizar y a pesar de estar prácticamente ciego, mantiene una mente muy clara contándonos muy concienzudamente todas sus vivencias.

Jose Luis Etxebarria Goiri, nace el 9 de marzo de 1925 en la Vieja República de Begoña. A la tierna edad de 6 años aprende sus primeros pasos de danza en el entorno del Batzoki de Begoña.. A modo de anécdota se puede resaltar que a los 8 años, el 8 de julio de 1933, bailó el “aurresku” en la boda del lehendakari Jose Antonio Agirre y María Zabala en la Basílica de Begoña.

Tras las penurias y prohibiciones provocadas por la guerra comienza a bailar con la entonces denominada Coral de Bilbao que unos años más tarde bajo la dirección de Manu Otadui pasa a llamarse Dindirri.

Trasladan sus ensayos del Coliseo Albia a Gazte Leku del Teatro Ayala a cambio de actuaciones gratuitas de danza. Se trata del primer grupo de bailes de Bizkaia.Al abandonar por enfermedad su director, Txelu es nombrado director artístico puesto que compagina con el de dantzari.

La danza le genera la necesidad de conocer el txistu. Con uno que le fabrica Joaquín Landaluze y bajo los auspicios de Bonifacio Fernández “Boni”, ambos conocidos txistularis del momento, de manera autodidacta aprende txistu y música.

Años antes toma contacto con el pentagrama a base de copiar, las partichelas para Iñaki Gallaga miembro de un ochote. Continúa aprendiendo música ya en Dindirri por el método de solfeo pero le parece una pérdida de tiempo y acelera su aprendizaje a base de leer las partituras de bailes que le facilitaban los txistularis conocidos y que son melodías que él sabía de memoria desde siempre.

Hasta 1.960 (35 años) baila, toca el txistu y enseña en Dindirri. Colabora también con Gaztedi de Santutxu hasta que consigue pasar el testigo de la dirección a Txomin Unzalu.

Todavía 6 años después de abandonar Dindirri sigue enseñando en el grupo Andra Mari de Galdakao.

Su recorrido por el mundo de la danza es desinteresado y vocacional. Viajan a Tudela, San Sebastián, Gernika.

Como anécdota “Txelu” recuerda haber partido a las 5:30 h. desde Begoña para por Bizkargi llegar hasta Ajangiz y allí bailar a las 11:00 h., comer en el caserío Aurre de un txistulari amigo, ensayar y volver en el tren a Begoña.

28 años de dantzari y director artístico le sirven a Txelu para darse cuenta que cada grupo interpreta los bailes de diferente manera y esto le lleva buscar las fuentes en su origen. Así recorre Durangoaldea en donde los grupos de Berriz (Alejandro Aldekoa) ó de Garai le enseñan sus bailes. También recoge la Kaxarranka de Lekeitio ó la danza de San Miguel de Arretxinaga (Xemeingo dantza) y edita su primer libro en 1969.

20 años después debido a los cambios que detecta hace una profunda revisión y edita su segundo libro titulado: “Dantzas de Bizkaia. Año 1990”.

Después de la de la dedicación descrita y como el propio Txelu comenta, hoy con 85 años, continúa bailando mentalmente. Además cabe otro gran orgullo en su haber y no es otro que el de ser el inventor del txistu metálico.

Ya jubilado, en 1985, junto con un grupo de amigos ( K-Toño, Juanjo Antigüedad, Epelde…) viendo el riesgo de desaparición en Begoña de las tradicionales coplas a Santa Águeda deciden salir a cantar sin ánimo recaudatorio. Siendo grandes aficionados a cantar la cosa no terminaba con las coplas a la Santa y le acababan pidiendo la formación de un coro.

En 1992 ambos cambian de denominación y comienza GARAIZARKO MAHATSORRIAK que con este nombre se federa en B.A.E. (Bizkaiko Abesbatzen Elkartea). Cuando la gente pregunta a Txelu que por qué no forma un coro mixto siempre responde que lo que quiere es que cuando ellas o ellos estén solos sean capaces de cantar como coro y eso no suele ocurrir en los coros mixtos.

Dirige por última vez al coro de voces graves en la Semana Coral de Begoña de 1998 por problemas de vista. Hereda su batuta José Antonio Calzada “Surti” que continuará la labor de Txelu durante otros 10 largos años. Todavía dirige al coro de voces blancas en La Semana Coral de Begoña de 1999 para a continuación delegar también esta responsabilidad en la begoñesa Estitxu Pérez Uribarren.

Hoy ciego, Txelu nos cuenta con lucidez sus vivencias.

Sus primeros contactos con la música parten de su infancia como tiple solista del coro Parroquial de Santa María de Gernika, dirigida por D. Juan Ojanguren. Este le inició en los conocimientos musicales de solfeo y piano.

Surti

Surti

A sus trece años fue al Seminario de Castillo Elejabeitia (Artea), donde continuó su carrera musical y pianística bajo la dirección de D. Salvador Rada, organista del Corpus Christi de Bilbao. Todos sus cursos musicales del seminario los realizó con brillantes notas. Allí contactó con el canto gregoriano del que es un destacado intérprete.

Llegó a ser organista titular del Seminario de Derio y fue director del ochote de su curso, ganando varios concursos celebrados en el mismo seminario.

Fue destinado como organista a la parroquia de San Miguel de Basauri. Destinado en el año 71 a la parroquia de San Antón, dirigió el Orfeón San Antón creando varios programas: » La pascua cristiana’, El niño, Esperanza del Pueblo»,» El Baserri como fuente de expansión de la identidad vasca”. Estos conciertos recorrieron gran parte de la geografía de Bizkaia y Gipuzkoa, allá por los años 72 al 75.

Tras u secularización abandonó estas tareas musicales hasta el año 98 en el que» Garaizarko Matsorriak»,a través de su presidente Iñaki Epelde, consiguió recuperarlo de sus vacaciones musicales para volver a trabajar en esta labor de tanto interés en la cultura de nuestro país.